No, no te asustes, no hace falta que sigas una dieta estricta de deportista de alto nivel para participar en nuestras rutas de senderismo o cualquier otra de nuestras actividades.
A pesar de ello, nos gustaría recordarte un par de cosillas a tener en cuenta:
- Desayuna adecuadamente antes de la excursión, si no te “entra” recién levantado, siempre puedes hacerlo en el punto de encuentro en compañía de otros senderistas. Para prevenir el mareo, a los que lo sufren en el autocar, es recomendable no tomar leche, ni café con leche antes del viaje porque el nerviosismo aumenta la acidez del sistema digestivo y dificulta su digestión. Es preferible tomar un té, una infusión, un yogur o un zumo de manzana antes de partir. Evitar los alimentos con mucha grasa y complicados de digerir; es mejor tomar unas tostadas con un poco de jamón, queso no muy graso o aceite
- Lleva algo cómodo y ligero de comer, como chocolate, barritas energéticas, una pieza de fruta o frutos secos, podrás comerlo a modo de tentempié en alguna de las paradas cortas de la ruta
- Lleva agua, recomendable un litro y medio, aun más en verano, aunque no te engañes en invierno y durante la actividad deportiva también sudas y pierdes líquidos. Procura racionar la bebida y beber cada hora, a pequeños tragos, manteniendo el agua en la boca un momento antes de ingerirla